//Las biblias de Tijuana o la proto regla 34

Las biblias de Tijuana o la proto regla 34

Todos los que seamos medio frikis o geeks hemos tenido curiosidad con descubrir qué podemos encontrar en la web, pero tal vez también tememos entrarle a la dark web, así, terminamos haciendo búsquedas sin saber qué encontrar, pero con la intención de encontrar cosas raras: nos hemos encontrado con sitios como 4-Chan, lo que en su momento fue la grasa y, por supuesto, la regla 34. Norma del internet que reza “si existe, ya hay o habrá en un futuro porno de ello. Sin excepciones.” Esta regla parece una ley de Murphy, pero resulta que se ha puesto a prueba y pocos son quienes la vencen, de alguna y otra forma, ya existe, y ahí está.

POR: Esaka

Pero, esto ¿qué tiene qué ver con las biblias… o con Tijuana? No mucho, la verdad, pero sí algo. La regla 34 se caracteriza por crear versiones eróticas de todo: personajes, actores, actrices, tramas, películas… recordemos, hace menos de un mes se volvió viral el caso de las ilustraciones sugerentes cuando no explícitas de “Catalina la Catrina” personaje del canal 5 (de México) que fue víctima de esta regla.

Pero este tipo de representaciones no son solo contemporáneas, y los primeros vestigios están en estos librillos. Las biblias de Tijuana eran pequeños documentos de 8 páginas pequeñas y cada página con una viñeta que representaba a lo mismo: personalidades famosas, personajes animados y propios que se veían envueltos en pequeñas aventuras “con resultados sexuales”.

En relación al nombre de las “Biblias de Tijuana” encontré dos versiones: la primera es que el término biblia se utilizaba a forma de sátira sobre el tipo de contenido y enseñanzas de estos librillos, y Tijuana era la ciudad de la perdición; la segunda, que reciben este nombre porque efectivamente se producían en Tijuana (o al menos eran pasadas por ahí) con el fin de pasar a Estados Unidos de Norteamérica, principalmente escondidos en libros grandes o sí, como se imaginarán: biblias.

Dentro de la ilegalidad, estos librillos se vendían de mano en mano, a un costo económico, lo que implicaba baja calidad en su reproducción, pero que llamaba la atención porque encontraremos a personajes como Popeye, Mickey Mouse, el Pato Donald, Dick Tracy o Flash Gordon.

Considerando que estas tiras tuvieron su auge en los años 30s y su decadencia a inicios de los 50´s es entendible que encontremos todos los estereotipos, la misoginia, la xenofobia propia de sus tiempos. Es interesante, observar cómo evoluciona la sociedad en los argumentos, pero pareciera que el producto, se queda, es como una regla, tal vez esa no sea una regla de internet, sino de una búsqueda más instintual.