¿Qué hacemos cuando los límites no son una opción? De jóvenes pensamos cómo sería vivir para siempre, correr más rápido que todos, tocar algún instrumento o cantar mejor que el resto, aún hoy podríamos considerar esa perspectiva: ser millonario, tener mucho dinero, ser exitoso, ligar cada fin de semana no son más que elementos del capitalismo llevados al exceso, llevados al punto de no retorno porque la meritocracia nos diría que, de tener eso, el mundo sería nuestro, porque uno gana lo que vale…
POR: Esaka
Dejando de lado esa discusión del capitalismo, esta forma de pensamiento es normal (no necesariamente sana), al menos en nuestro sistema, y nos permite ordenar el mundo y jerarquizar lo que queremos y pensar en lo que somos. Y entonces aparecen personajes como Saitama de One Punch Man. Un personaje que ha roto los límites de la fuerza y las habilidades por medio de un entrenamiento ridículamente básico, al menos para su mundo, tan básico que otros héroes piensan que simple y llanamente no les quiere contar su secreto. Pero el hecho es que es un personaje que está roto en cuanto a habilidades físicas, en cuanto a fuerza no encuentra un oponente que le dure dos golpes en modo serio, al menos no durante gran parte de la primera temporada, y aún así, ninguna crisis se siente como tal frente al prota.
Mi pregunta al comenzar a ver esta serie fue “si puede vencer a todos, ¿en donde se encuentra lo interesante de la historia?, por qué se hizo y, más importante, ¿Por qué es tan famosa?” Le di varias vueltas a la pregunta hasta que encontré mi respuesta, siendo tan obvia y tan clara desde el principio.
La lucha de Saitama es su lucha interna, subjetiva, por recuperar esa humanidad: sus emociones, positivas y negativas. Siendo un personaje que rompió todos sus límites, entonces no hay nada que lo ate a lo humano y desde el principio es una lucha por recuperar esos elementos espirituales, cualitativos, que le permita seguir teniendo una vida. Claro, lleva una vida tranquila, pero no es feliz, ni infeliz.
En el primer capítulo vemos que Saitama es un personaje solitario, que prefiere pasar desapercibido porque no encuentra nada que lo haga relacionarse con otros (a diferencia de sus recuerdos sobre el hombre cangrejo, si bien estaba solo, ayuda a un niño, y aunque sea por razones egoístas, sigue teniendo ese contacto humano). Entonces salva a Genos “porque es super héroe por entretenimiento” y entonces comienza a crear nuevos vínculos, en una lucha subtextual por recuperar y mantener esa humanidad, con sus pros y sus contras, porque al final, lo único que busca es recuperar esas sensaciones de fragilidad que le permitan volver a sentir.










