//¡Explotaron los robots! – Daft Punk

¡Explotaron los robots! – Daft Punk

El pasado 22 de febrero se separó Daft Punk, personalmente la noticia me caló porque, a riesgo de sonar mamón, la neta yo si era fan. No diré que lo fui de hueso colorado desde el homework. De hecho, como clase media baja de la sociedad mexicana de los noventas, tampoco tenía acceso a canales como MTV, que seguramente era donde pasaban sus videoclips. Mi descubrimiento fue tangencial: cuando tenía qué comprar mis comics mensuales iba a la tienda de periódicos, y en la contraportada siempre venía publicidad, de hecho, así mismo fue como conocí a Gorillaz también, en algún momento se llegaron a publicitar el Discovery del dúo francés y el homónimo de la banda animada.

POR: Esaka

Imagen de Ehimetalor Akhere Unuabona, recuperada de unsplash.com

Poco después empezaron a sonar por un breve tiempo y en algún programa de televisión local que por una hora pasaban videoclips (desde que lo descubrí evité perdérmelos, ese programa se volvió la escasa agua de donde podía beber el descubrimiento de nuevas bandas). Aunque bueno, por esa hora tenía qué rezar para que no pasaran canciones de banda u otras cosas (efectivamente, el mundo antes de youtube era otro).

En ese programa reconocí el nombre del de detrás de mi cómic, la canción era Harder, Better, Faster, Stronger. Poco después salió la clásica de clásicas One More Time. Inmediatamente se volvió una de mis canciones favoritas.

Después de un tiempo ya no me era suficiente, y conseguir discos (o cassetes de esas bandas, a veces era complicado si no imposible en mi ciudad) pero comenzó a desarrollarse el internet y entonces me bajé su primer disco, la verdad no me sorprendió, creo que le he ido agarrando más el gusto con el tiempo, pero en su momento no me parecía la gran cosa… ni ahora, realmente. Pero después llegó un punto del que no hubo retorno, o mejor dicho, tres:

1.- Me entero que el Discovery era una película completa, y entonces, con conocidos que tenían un puesto de anime, manga y juegos de cartas coleccionables, les pedí que me la consiguiera y, por primera vez y de manera fantástica, en una laptop que corría con Windows XP, pude ver por primera vez el Interstella 5555, una película fenomenal que utiliza los clichés del anime y la ciencia ficción para contar una historia idílica a partir de los tracks (y en el mismo orden) que el disco original, con una belleza y fluidez en el trazo de gran nivel, y claro, cuando vemos que detrás de esto estaba ni más ni menos que Leiji Matsumoto pues es de esperarse, no es más que un Mangaka que suele trabajar el género de las space opera (revisando su obra, veremos que utilizó los arquetipos de sus dibujos de otras sagas para hacer a los personajes de la película).

¡¡¡Esta película me llevó literalmente a otros mundos, a otras ideas, y, como niño, a redescubrir el poder de la música por medio de una historia fantástica!!!

2.- La banda Sonora de Tron. Igualmente creo que debo contextualizar: cuando vi Tron (la primera, no el legado) la vi solo, y fue una cosa extraña que le tuve qué enseñar a mis amigos. La película tenía la premisa que podría esperar de una película de los 80´s que hablaran sobre internet, y aún así no había visto nunca nada parecido. Fue un descubrimiento cálido que sabría que se quedaría conmigo. Después, años después, se anunció Tron Legacy y la noticia se complementó cuando supe que la banda sonora estaba a cargo del dúo. Después de tres años de sequía desde el Alive 2007 teníamos algo nuevo, algo que no eran ni remixes ni lives, que, de eso sería sumarle dos años más, desde el Human After All de 2005 (otro discazo, ¿pero qué disco de nuestros robots dj´s favoritos no lo es?).

Entonces, como era de esperarse, fui con mis amigos al cine, una bola de entre siete y diez personas que habíamos crecido algunos de nosotros con Daft Punk y Tron, y otros a los que les habíamos inculcado el gusto por uno, por otro… o por ambos. Vimos la película y se volvió un momento icónico para mi: un descubrimiento que tuvimos dos o tres amigos, cada uno por su lado, cada uno con las limitaciones del mundo pre-internet, pero que fue uno de los tantos lazos que nos unieron probablemente diez o quince años atrás, estábamos ahí, juntos, viendo cómo se combinaban ambos gustos, y nosotros fuimos parte de eso, y nosotros influenciamos a nuestros hermanos menores para vivir esa experiencia, y nosotros (ahora con pena lo pienso) nos paramos al terminar la película y aplaudimos. ¡Ya se!, eso es de mamadores, pero la neta fue un momento cumbre de nuestro fanboyismo con la banda y la película, y fue un momento compartido de nuestra amistad.


Después salió el RAM o mejor conocido como el Random Access Memories, parecía que, tras Tron, toda la banda daftpunkera se había vuelto a ocultar bajo sus piedras que llaman hogar, hasta que escuchamos las nuevas buenas: regresaban, en forma de disco ¡¡y qué jodido puto disco!! Una belleza que, como todos sus discos anteriores, han dejado clásicos de la cultura pop.


Hace algunas semanas Daft Punk anunció su retiro con un video extraído de su película Electroma fue triste saber su separación y, sabiendo que el dúo es, literalmente, de pocas palabras, eso significaba un adiós permanente, un adiós que probablemente traerá nuevas y grandes producciones de cada uno (espero) pero ya no habrá pareja de robots. Unos robots que tomaron esas personalidades para evitar la prensa rosa y que no nos centráramos más que en su música.

Es curioso que, justamente estos personajes que intentan ser humanos (véase Electroma) y que solo hacen música, hayan calado tan hondo en la cultura y la experiencia personal de tantas y más personas. Definitivamente Daft Punk me acercó más a amigos, a nuevas personas que con el tiempo se han hecho indispensables, me han dado momentos y se han vuelto parte de mi soundtrack de vida. Justo para terminar este texto he puesto el Alive 2007, y aunque me lo sé de principio a fin, como casi todos sus discos, no puedo dejar de admirarme mientras, un cachito de mí, se pone triste porque se que no habrá más magia, al menos no esta magia, que es la misma y, como toda, surge de la sorpresa infantil, de la inocencia de descubrir algo nuevo.

Electroma es una película muda, y quién diría que, justamente para su último video, sobrarían las palabras.