¿Qué tienen las historias de viajes en el tiempo o multiversos que tanto nos llaman la atención?
POR: Esaka
Recuerdo desde mi infancia, demasiados sábados estar pegado frente al televisor, viendo una y otra vez la trilogía de Volver al futuro; las locas aventuras de Bill y Ted; la película de la máquina del tiempo (basada en el libro de H. G. Wells); le siguieron el efecto mariposa; Matrix y, cada vez más cercanos, nos encontramos con X-Men, saga que para su cuarta película en 2011 reinterpreta y modifica por primera vez el universo de los super héroes, sobre la misma saga nos encontramos después con Logan, película que en 2017 crea un “qué pasaría” para poder despedir al personaje. Ya entrados aquí nos encontraremos con los viajes en el tiempo de Avengers; los cambios en el Arrowverse que son una reinterpretación del Flashpoint de los comics de Flash; series como Rick y Morty que lo llevaron al extremo o algunos capítulos de Community.
Este breviario del cine y televisión mainstream solo es de las últimas décadas y de un medio. Falta lo ocurrido en la literatura, tanto de Ciencia Ficción como parte del legado de Borges (que no deja de ser ficción). En los videojuegos tenemos una seria tradición de desbloquear diferentes porcentajes o tomar distintas decisiones con el fin de conseguir otros finales/finales alternos. O sea, más “¿qué hubiera pasado sí?”
Hay alguna especie de fascinación por remediar y considerar diferentes opciones, los que tal, los podría ser mejor, los podría ser peor… o no. La historia ha tenido distintas perspectivas. Imaginemos en la edad media, donde teníamos una perspectiva geocéntrica y antropocéntrica del humano. Esto significa que nosotros éramos el centro del universo. El “y sin embargo se mueve” rompe profundamente una tradición de pensamiento, no solo de la tradición religiosa y la existencia de un Dios como se tenía previsto por la tradición: ahora tenemos una ruptura de soledad, como niños que comienzan a crecer, nos damos cuenta que el centro no está en el ego, en el yo, ni siquiera como especie. Esta en algún otro lado… o en ninguno.
Ahora, en pleno siglo XXI hemos pasado todas las crisis: la religión no es la respuesta, la ciencia no es la respuesta, el modelo socialista tampoco tiene la solución, el capitalismo tampoco, el capitalismo neoliberal llevó a las llamas a Chile. Hay una serie de crisis económicas, políticas y sociales que nos dicen que todos estos modelos, todas estas historias y cuentos no sirven para nada, todo es real y fantasía… y no nos queda nada…
Tal vez sea la forma que tenemos de escapar de una realidad que parece no tener vuelta atrás, y es más fácil pensar en qué hubiera pasado antes que esforzarnos y tener que tomar decisiones y acciones, de las cuales, tal vez después nos preguntaríamos, ¿qué hubiera pasado sí?










